
Valencia es uno de los centros industriales más importantes del Mediterráneo. Asímismo, se ha convertido en un destacado centro de congresos europeo y punto de encuentro de primer orden para quienes desean desarrollar sus negocios o participar en sus certámenes feriales. Valencia es una ciudad cosmopolita, idónea para la actividad comercial y el intercambio cultural. Intensamente influida por su personalidad marítima desde su fundación, Valencia es hoy más que nunca una ciudad orientada al mar y definida por su relación con él. Fruto de esta íntima relación con el mar, de su capacidad organizadora de grandes eventos y del empeño de todas las administraciones públicas, Valencia fue elegida entre 65 ciudades de todo el mundo como sede de la 32ª edición de la Copa América. Este acontecimiento internacional que se celebró en la primavera de 2007, convirtió a la ciudad en una privilegiada ventana al Mediterráneo, en la que cada visitante fue un espectador de excepción. En esta atractiva ciudad bañada por el Mediterráneo va a encontrar suaves temperaturas, una rica gastronomía, fiestas y tradiciones que se mantienen vivas, una amplia oferta cultural y de ocio.

La ciudad se fundó con el nombre de Valentia Edetanorum en el año 138 a.d.C, siendo el cónsul romano Décimo Junio Bruto Galaico. En el 75 a.d.C. la ciudad es destruida durante la guerra entre Pompeyo y Sertorio y de nuevo en el siglo I resurge con motivo de la inmigración de nuevos ciudadanos y la construcción de edificios públicos. Las invasiones bárbaras rompen con la romanización y desaparecen prácticamente las actividades comerciales. Después la ciudad pasa a estar dominada por los visigodos y en el año 711 es conquistada por los musulmanes. En Balansiya (nombre de la ciudad en árabe) se instala Abd al-Allah, hijo del primer emir de Córdoba, que crea un gobierno autónomo sobre el área de Valencia, aportando su lengua, religión y costumbres. Durante la Edad Media cobra gran importancia en la ciudad la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, que fue desterrado a Valencia y en julio de 1093, tras la muerte del rey de Balansiya, pone sitio a la ciudad asumiendo su mandato. El Cid murió en Valencia el 10 de julio de 1099 y su esposa Doña Jimena, con la ayuda de Ramón Berenguer III de Barcelona, consiguió defender la ciudad hasta el año 1101 en que se ordenó la evacuación de la ciudad ante el empuje de los almorávides. La ciudad es reconquistada definitivamente por Jaime I en el año 1238, creándose los fueros para el Reino.

Durante el siglo XV la ciudad vive una gran expansión pasando de los 40.000 a los 75.000 habitantes y se construyen importantes edificios como el Micalet (torre de la Catedral), las Torres de Serranos o la Lonja de la Seda y los Mercaderes, donde se establece la Taula de Canvis, que potencia el comercio en la ciudad. En el siglo XVIII la ciudad toma partido por el Archiduque Carlos de Austria durante la Guerra de Sucesión, resistiendo hasta la derrota en la batalla de Almansa el 25 de abril de 1707. Como consecuencia de ello la ciudad atraviesa una fuerte depresión, perdiendo sus fueros y sufriendo una degradación de la autonomía cultural y política. Durante el siglo XIX la revolución industrial y el Proyecto General del Ensanche redactado por los arquitectos Sebastián Monleón, Antonio Sancho y Timoteo Calvo permiten que la población se duplique, un crecimiento que se acentuó si cabe en el siglo XX pasando la ciudad de los 213.550 habitantes de 1900 a los más de 800.000 actuales. Durante un corto periodo de la Guerra Civil, entre noviembre de 1936 y octubre de 1937 Valencia se convierte en la sede del gobierno republicano y en 1957 la ciudad sufre una de sus peores tragedias con una gran riada que provoca graves consecuencias para la ciudad, así como el posterior desvío del cauce del río Turia. La economía valenciana poco a poco se iría recuperando de este contratiempo creciendo hasta la actualidad, en que constituye una de las más florecientes de nuestro país. La última expansión de la ciudad ha venido motivada por la construcción de emblemáticos edificios como la Ciudad de las Artes y las Ciencias o por acontecimientos como la designación como sede de la Copa América de Vela 2007.

Los principales monumentos de la ciudad son reflejo de su rica historia y de las diferentes culturas que han pasado por ella. Uno de los edificios más significativos es la Lonja de la Seda (1482-1498), que fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1996, sin duda una de las obras más representativas del gótico civil en Europa. Muy cerca de ella podemos encontrar también el Mercado Central y la Iglesia de los Santos Juanes. En el Centro Histórico también merecen destacarse el Palau de la Generalitat, la Basílica de la Virgen de los Desamparados y la Catedral de Valencia, situados en la plaza de la Virgen. La torre campanario de la Catedral, el conocido como “Miguelete” (o Micalet en valenciano) es uno de los símbolos de la ciudad. También digna de visita es la plaza Redonda, una curiosa plaza porticada que alberga un mercado. Este casco histórico estuvo rodeado hasta finales del siglo XIX por una muralla, de la que se conservan las Torres de Quart y las de Serranos. Otro punto de interés es el barrio de l’Eixample, con bonitos edificios de estilo art nouveau y que alberga construcciones dignas de visita como el Mercado de Colón o la Estación del Norte, uno de los principales centros ferroviarios del país.

Como ciudad en pleno movimiento de transformación, Valencia cuenta con una gran oferta cultural y de ocio. Siguiendo con su tradición de ciudad mediterránea, muchas de sus manifestaciones públicas se suelen dar en espacios abiertos que facilitan la participación de sus ciudadanos. Una de las más significativas es la festividad de “Las Fallas”, fiesta de Interés turístico internacional celebrada en el mes de marzo en honor a San José, que atraen todos los años a miles de visitantes. Las fallas son construcciones artísticas de materiales combustibles que suelen representar personajes de actualidad y composiciones de elementos que se queman en la noche del 19 de marzo. Además, la ciudad es conocida por su Mostra de Valencia de cine que el pasado mes de octubre celebró su vigesimoséptima edición y que se ha convertido en todo un referente del cine mediterráneo. También merece la pena destacarse el Certamen Internacional de Bandas de Música Ciudad de Valencia, un evento que viene celebrándose desde el año 1886 y que reúne a más de 2.000 músicos en los escenarios del Palau de la Música y la Plaza de Toros.
Valencia también es afamada por su animada vida nocturna, que atrae a los más jóvenes especialmente durante los fines de semana. En la ciudad se puede cenar hasta altas horas de la noche, encontrar música en vivo y multitud de locales, pubs, discotecas, cafés teatros…
La ciudad también es sede de importantes eventos deportivos, destacando además del Campeonato del Mundo de atletismo en pista ubierta 2008, la 32ª Copa América, el trofeo deportivo más antiguo del mundo con 152 años de historia y que reúne a la élite de la vela mundial.
En cuanto a la gastronomía, el visitante podrá encontrar una amplia oferta en la que predominan los productos de la huerta y los postres. El plato valenciano más afamado a nivel mundial es la paella, con base de arroz al que se añaden otros productos de la zona como carne de pollo o legumbres frescas. Igualmente son conocidos otros platos de arroces como el arroz a banda, arroz negro o el “arrós al forn”. También podemos citar a la horchata, la bebida autóctona de Valencia, elaborada a base de chufa.

